Las exclusiones en las pólizas de vida son las siguientes:

Muerte por suicidio durante el primer año.
Siniestros causados intencionadamente por el asegurado.
Siniestros causados por embriaguez o uso de estupefacientes no prescritos médicamente.
Siniestros por actos delictivos, duelos o riñas que no sean en legítima defensa.
Siniestros consecuencia de guerras y hechos de carácter personal.
Siniestros originados por enfermedad o accidente, originados con anterioridad a la contratación de la póliza.
Siniestros producidos por la práctica profesional de cualquier deporte y la práctica amateur de algunos (boxeo, artes marciales, etc...).